HUGO PEREIRA RIFO,   Director (QEPD)


Profesor de Educación Musical, titulado en la Universidad Austral de Chile, con especialización en Teoría de la Música, Armonía, Dirección Coral y Orquestal. Actualmente es Profesor de la Esc. de Música J.S. Bach donde dirigió por mucho tiempo su Orquesta de Cámara Juvenil y su Orquesta Sinfónica. También dicta clases de Artes Musicales en el Colegio San Luis de Alba y siendo formador de su primera Orquesta de Cámara, es Organista permanente de la Iglesia Luterana de Valdivia, es Director del Coro Rey Emanuel, del Coro de Adultos del Instituto Alemán y es fundador del Coro de Cámara del Poder Judicial de Valdivia. Muchos aún recuerdan su docencia de 27 años en establecimiento Windsor School donde fue el creador de su Orquesta de Cámara Infantil.





 

Queridos y Estimados Amigos:

 

En nombre de la Iglesia Luterana de Valdivia, su directorio, sus funcionarios, de sus miembros y amigos, del Coro de Cámara de la Iglesia y de la Corporación Cultural Luterana de Valdivia, deseo expresar a ustedes y en especial a su esposa Raquel, sus hijos y familia, la tristeza que nos embarga a todos por este inesperado curso de acontecimientos y su desenlace.

 

Hace tan sólo algunas semanas compartimos con don Hugo los himnos que el tocaba en el culto, las nuevas ideas para el coro, la próxima presentación de Navidad. Después de 38 años a cargo de la música en el culto y las actividades comunitarias, esto era totalmente normal, olvidando en lo cotidiano que la vida tal como la conocemos finalmente termina, para transformarse en otra existencia mejor junto a Jesús. Si bien esta esperanza nos alegra, también tiene asociada la tristeza de privarnos de la presencia actual de un buen y querido amigo.

 

Lo echaremos mucho de menos. Trabajar con él organizando un culto dominical, un concierto coral o de órgano, o como Vicepresidente de la Corporación Cultural, siempre fue toda una experiencia positiva y motivante.

 

Con su liderazgo, él sabía cómo congregar a su gente e incorporar siempre a nuevos colaboradores. Sin duda en los colegios en que trabajó, en los Coros que organizó y en su trabajo espiritual, su gran y contagioso entusiasmo logró incentivar a varias generaciones y a su familia por la senda musical y de los valores espirituales.

 

Hoy Valdivia ha perdido a un ciudadano ejemplar y gran maestro, y nuestra Iglesia un hermano, un leal y entusiasta colaborador, un hombre que derrochó a su paso afectos, alegría y convicción cristiana.

 

Que el Señor Jesús nos permita reencontrarnos con él para que nos dirija en ese coro celestial en donde esperamos reencontrarnos nuevamente por la eternidad. Amen.

 

Discurso de Presidenta, Iglesia Luterana de Valdivia


RECUERDO DE PRESENTACIONES